| - Espolvoreamos la base de trabajo (encimera) con bastante cantidad de azúcar
(cuanta más azúcar más buenas os saldrán
las palmeras).
- Colocamos el hojaldre encima y apretamos con las manos
para que se quede pegado el azúcar. Espolvoreamos
abundantemente por encima la lámina de hojaldre
y volvemos a apretar con las manos para que se quede pegada.
También se puede hacer con el rodillo pero no debéis
apretar mucho porque sino se quedan muy finas.
- Dobláis ambos extremos hacía el centro
de la lámina. Volvéis a doblar de nuevo
los extremos que quedan hacía el centro. Y por
último lo dobláis por la mitad.
- Cortáis con un cuchillo bien afilado el rollo
que se forma en trocitos de un centímetro más
o menos.
- Se rebozan con azúcar.
- Se colocan en el horno con el mismo papel en el que
vienen envuelta la lámina de hojaldre o papel de
horno, dejando una separación entre las mismas
puesto que luego toman volumen, así evitamos que
se peguen entre ellas.
- Se meten en el horno precalentado a 200º hasta
que estén doradas.
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